A Ericito le encanta jugar al escondite con su abuela. Un día, cuando la abuela lo estaba buscando se tapó la boca con las patas para ahogar la risa. --- ¿Pero dónde se ha metido Ericito? --- dijo la abuela ---. Quiero preparar una rica merienda y necesito que me ayude. Ericito volvió a reir...